Ivelina


¡Hola! Aquí están los ejercicios sobre el Imperfecto y el Indefinido que te prometí:

Hoy es el 23 de enero. Estamos en pleno invierno. Por las calles hay mucha nieve y los termómetros marcan 10 grados bajo cero. Apenas se ve gente delante de nuestra casa. Solo un perro atraviesa la calle buscando dónde alojarse. Paz absoluta reina en el barrio, en toda Varna. Pasa un coche. Se desliza y desaparece detrás de la esquina. Una anciana cubierta de una bufanda sale de la entrada de su casa, hace 3 pasos y decide volver a casa. Es para más valientes esta acera tan blanca. Y para más jóvenes que no sienten el frío que hiela el aliento. En casa hace calor. Hago té y me lo tomo en sorbos lentos. Me gusta el invierno.

Tenéis que reescribirlo usando el Imperfecto o el Indefinido del Indicativo.

Y uno más:

Recuerdo que la primera vez que (ir;yo) a España, me (pasar) algo raro. Estando en Madrid, un amigo y yo (decidir) hacer un viaje por el norte de España. (Hablar) con un profesor y nos (decir) que Santiago de Compostela (ser) una ciudad muy bella e importante, así que mi amigo y yo (mirar) juntos un mapa para planear el viaje. Tanto mi amigo como yo (pensar) recorrer las grandes ciudades y algunos pueblos pequeños para conocer bien el país. (Tener) la idea de viajar por autocar hasta llegar a Santiago para poder ver el campo, así que (coger) el autobús y (comenzar) nuestra aventura.

El viaje (ser) larguísimo y nos (cansar) mucho; yo no (poder) dormir porque un chico que (sentarse) detrás de mí todo el tiempo (escuchar) música con el volumen muy alto. Cuando (parar) el autocar después de cuatro horas de viaje, los dos (creer) que (estar) en Santiago.

(Bajarse) del autobús y yo le (pedir) al conductor que abriera el maletero. El conductor (sonreir) , pero no me (decir) nada. Mientras tanto, mi amigo (ir) a buscar un taxi. El taxista (llegar) en seguida y nos (preguntar) a dónde queríamos ir. Le (dar) el nombre de un hotel recomendado por una compañera de clase, pero el taxista no (parecer) entendernos. Mi amigo (repetir) el nombre del hotel y el taxista (indicar) que ahora sí (comprender) . (Conducir) a 100 kilómetros por hora; yo (creer) que (estar) a punto de matarnos, aunque al final (llegar) al hotel. (Pedir) una habitación y (irse) a dormir. (Dormir) hasta muy tarde. Yo (despertarse) antes que mi amigo, y (bajar) a la calle a comprar el periódico. Cuando (ver) el nombre del periódico (darse) cuenta de que mi amigo y yo no (estar) en Santiago, sino a unos 200 kilómetros, en una ciudad que se llama Lugo.